Page 21 - Setiembre 2019
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SETIEMBRE                                             LA PRENSA DE LA ZONA OESTE                             25 Años informando
2019
                                                                                                                       21

    DEL VÍNCULO CON ELLOS.                            calle. Era difícil estar en regla con todo aunque se   día, “el Rulo” no puede ir y salgo yo en su lugar. Noté
    La mayoría era gente de trabajo, honesta y        intentara, por lo tanto lo mejor era eludir ese con-   que la cara de los comerciantes no era de buenos
cumplidora. Un pequeño porcentaje de pícaros          trol, generándose de esa forma todo el juego del       amigos, algunos compraban y otros mostraban que
siempre existió. Se estilaba el sistema de, “partida  gato y el ratón. No era fácil porque no había celu-    todavía quedaban botellas de anteriores viajes. Todo
en fondo”, o sea que la primera vez se dejaba de-     lares ni nada parecido, pero de repente llegando       se veía difícil hasta que me di cuenta qué era lo que
terminada cantidad de mercadería y al siguiente       a un comercio el dueño decía: “Te llamaron de          pasaba. Resultó que el socio de Alburquerque, era
viaje se abonaba y se reponía lo vendido. Como        este número”. Un colega vio o fue fiscalizado por      inspector de la Intendencia en la parte de habilita-
“el cigarrero” y “el kerosenero” sólo vendían al      los inspectores y avisó a la bodega y, desde allí,     ción comercial, carné de salud, etc. Este buen señor
contado, a veces pasaba que llegaba “el vinero”       rastrearon el recorrido para avisar. Durante años      se presentaba como inspector y siempre encontraba
y el almacenero decía: “Paahhh…, vos sabés que        hubo un cuco de los repartidores llamado: “El 20”.     alguna falta, y allí les decía que además vendía vino
recién estuvo el cigarrero y me dejó sin un man-      Era un Jeep de la Dirección General de Impues-         y que con una pequeña compra el tema quedaba
go”, y todavía agregaba:”… y no me queda nada         tos Internos, cuya matrícula era número 20 y era       arreglado. Por supuesto que la primera compra es-
de vino”. En situaciones así, o se le dejaba igual    el utilizado en los recorridos inspectivos.            taba segura, pero la continuidad no tanto. Traje esa
la mercadería (aumentando una deuda), o te ibas                                                              novedad a casa y mi padre, que no había intervenido
(posibilidad de perder el cliente y por supuesto no       RETORNOS TRISTES.                                  en el arreglo, ni nunca vio al Sr. Alburquerque, dijo
cobrar la deuda). Entonces, con la mejor de las           El vino, mal o bien se vendía, pero además         que paráramos eso. Y así terminó una venta que tan
sonrisas, decías: “No hay problema, vuelvo más        algunos llevábamos frutas y verduras de la propia      lindo había pintado al inicio.
tarde” con la incertidumbre de qué pasaría en ese     granja. Ese rubro en general, tenía poca acepta-
nuevo encuentro, porque si se demoraba poco, te       ción volviendo a casa como había salido. Des-              FINALIZANDO.
decía: “Sabés que no junté nada”, y si se demora-     cargarlo producía tristeza y sensación de fracaso.         Bueno, sufridos lectores. ¡Basta! Más que su-
ba mucho te decía: “Como me dejaste sin nada,         ¡Como que lo tuyo no vale…! Duele.                     ficiente por hoy. Probablemente he aburrido y soy
justo vino otro y le tuve que comprar”. Así que,                                                             consciente de ello. Sucede que esta era la opor-
como trabajo agregado, teníamos que andar “ras-           LOS VENDEDORES.                                    tunidad para dejar documentado vivencias de
treando” al del querosén y al de los cigarros, para       Como conté más arriba, era en general la fa-       quienes fueron en un momento los repartidores
llegar nosotros antes que ellos a los comercios.      milia la que se encargaba de ese trabajo. Pero         de la industria vitivinícola. Hoy esa franja laboral
                                                      para crecer, la única posibilidad era contratar per-   ya no existe, o por lo menos con aquellas carac-
    DE LOS DESPRECIOS.                                sonal. En nuestro caso contratamos a un señor          terísticas, y sin duda con aquellas proporciones.
    Había de todo. Gente que respetaba un trato       de nombre Raúl Infante, gallego también, guar-         Fue algo que se dio, que pasó y que ya es histo-
comercial de igual a igual; te veían entrar y ya te   da de Cutcsa, y que sin duda tenía una gran ca-        ria. Conté mi experiencia, pero tengan por seguro
decían: “Pasá, pasá, y fijate el vacío”, iniciando    pacidad vendedora, lo que, sumado a su amplio          que la idea es ilustrarlos sobre el tema. Fui yo,
el contacto, más allá que al final comprara o no.     conocimiento de otros gallegos baristas y alma-        podría haber sido cualquier otro colega. Sin duda
En el otro extremo, gente (no sé si lo eran) que      ceneros, lo transformó en un gran vendedor. Lo         habrá matices pero el alma de lo referido es la
te ignoraba. Entrabas al comercio, decías buenos      malo de la historia es que al final hizo un fraude     misma en todos los casos.
días y como estaban atendiendo ni te miraban,         y al ir la policía a buscarlo, ya estaba en España.        Es con cariño que me despido de Uds., y les
ni te contestaban. Atienden uno, otro, otro, y el                                                            digo: Hasta la próxima.
pobre vinero sentado en las bolsas de afrecho o           VENDEDORES CHANTAJISTAS.
de maíz conversando con el gato. Al final cuando          En determinado momento, aparece en la bodega                                                Rómulo Guerrini
queda nadie, se digna mirar y preguntar, como si      un señor muy educado y muy bien vestido, plantean-
nunca te hubiera visto: “¿Qué era lo tuyo?”           do vender vino en los comercios céntricos de Mon-      PALMlAáCÉtNaLnooss
    “El Vinero”                                       tevideo. Su apellido era Alburquerque y los vinos te-
    “¡Aaahhh…, Completo!”                             nían que llevar su nombre. Su ganancia era comisión
    Con una mueca, más que sonrisa: “Hasta la         por ventas. Se preparó un camión cargado con dife-
vuelta, gracias.” Y por dentro: “h. de p., no me po-  rentes tipos de vinos, todos con su marca como ha-
días haber atendido antes, ¡y con lo que me debés!”   bía pedido. Salieron al reparto Raúl López, (el Rulo)
                                                      como responsable de conducir y descargar los pedi-
    DE LOS INSPECTORES.                               dos; el Sr. Alburquerque y otro vendedor, socio suyo.
    El gobierno fiscalizaba la calidad de los pro-    Resulta que superaron todas las expectativas y al
ductos y el pago de los impuestos. Para ello, ade-    principio en cada viaje vendían prácticamente toda
más de los controles en las bodegas, tenía equi-      la mercadería. Poco a poco la venta fue descendien-
pos móviles que detenían a los camiones en la         do, cosa que no llamaba la atención, hasta que un

                                                      NEMAR                                                  BEBIDAS
                                                        AÑOS DE                                              IMPORTADAS
                                                      EXPERIENCIA
                                                                                                             Frutas - Verduras - Ración - Fiambrería
                                                         AVALAN                                              Salón de billar / Horario de 7.00 a 15.00 hs. y de 17.00 a 0 hs.
                                                        NUESTRO
                                                        TRABAJO                                              Luis B. Berres 8696 / Tel.: 2312 00 56

                                                             Reparaciones,                                     ESCRIBANA
                                                        repuestos y ventas
                                                                                                                 ADRIANA BELLENDA PERI
                                                               de bicicletas
                                                                                                             TEL 2322 91 84 CEL. 099 959 308
                                                                   CREDITOS
                                                        Camino Las Chimeneas 6156 frente                            Email. abellenda@hotmail.com
                                                       a la cancha Chimenea Tel: 2312 25 30
                                                                                                                   Los Naranjos 1493
                                                                                                                   esq. Rey del Monte
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