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23 Años informando LA PRENSA DE LA ZONA OESTE MARZO
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AL RESCATE DE LA MEMORIA
De bodeguero a “doctor del barrio”
n una cálida mañana otoñal disfrutando de un té tos. Este vínculo laboral me hizo conocido en la zona
Econ galletitas Myriam me pregunta: “¿Sobre qué de forma tal que se generó un volumen continuo de
vas a hacer la nota este mes?” trabajo, que a veces no era fácil cumplir.
No esperaba esa pregunta y así, como de golpe, Tendría que mencionar en interminable lista y anec-
lo primero que se me ocurrió contestar fue:… “no sé”. dotario, a todas las personas que me ayudaron, y a to-
Efectivamente, nada había pensado. En mi in- dos los que en mí confiaron en aquellos momentos. No
certidumbre me dice: “¿Y por qué no cuentas algo olvido y no quiero ser injusto, pero eso quedará para
referido a ti mismo? A tu vida como médico de barrio, otra vez, pues de lo contrario esta nota se transforma-
experiencias, anécdotas”. rá en una autobiografía y no es esa la meta.
“No sé, no se me ocurrió, además si apunto ha- Nuestro Rescate de la Memoria lo que pretende
cia allí, no te van a alcanzar varias ediciones de LA es traer a ustedes una imagen de cómo era la me-
PRENSA DE LA ZONA OESTE” dicina aquí, en el oeste hace medio siglo, y este es
“No, no, no es que cuentes toda tu vida, sino el intento.
cómo era ejercer medicina hace cuarenta o cincuen- Para entender aquel escenario debemos recordar
ta años atrás. Solamente esa etapa, fíjate que puede que no existían las emergencias móviles, que no ha-
ser un buen Rescate de la Memoria”. bía tantos vehículos como ahora, que las ansiedades
Creí entender lo que ella me planteaba y, fruto de y las paciencias se medían con “otra vara”, y que la
esa charla, nació la siguiente nota. aceptación de la palabra del médico jamás implicaba
A veces, para referirnos a un médico, decimos: dudas o planteos jurídicos.
“El Galeno”.
La palabra galeno significa paz, tranquilidad, Historia de Galeno
viento suave, apacible. Fue Nicón, un senador grie-
go, que en el año 131 de nuestra era, puso ese nom- En ese teatro aparece un nuevo actor que tiene
bre a su recién nacido hijo, el cual, educado de la la peculiaridad de ser nativo, hijo de bodegueros y
mejor manera, aprendió muchos idiomas, dedicán- granjeros por lo tanto vinculado a la colonia produc-
dose a la anatomía y a la medicina desde muy joven, tora de la zona, predominantemente italiana y portu-
siguiendo la doctrina hipocrática. Famoso en Roma y la dignidad y la ética necesarias, y que además me guesa, y además también, conocido por el mencio-
en Alejandría, sus innumerables obras le generaron permitió formar una familia y prever mi futuro. Agra- nado vínculo con la farmacia. Fue el primer médico
tal prestigio que quedó como referente histórico de decimiento a mi entorno pueblerino, que desde antes que aprendió a leer y escribir en la escuela 150 y
la medicina, siendo ese el motivo por el cual muy de recibirme ya me tomó como, el “Médico del ba- que se quedó a ejercer en el lugar en que dio sus
frecuentemente decimos “El Galeno”, refiriéndonos rrio” consultándome y escuchando mi opinión como primeros pasos.
a un médico. si fuera lo suficientemente calificada. Sin haberse recibido era solicitada su opinión para
No sé por dónde empezar, tal vez lo primero, y Imposible no mencionar a Roberto Rodríguez (“El todo tipo de cosas, y a su vez ya con título seguía
para que quede claro, sea mi agradecimiento a la Cacho”, de la farmacia), que instaló su comercio en haciendo el trabajo de practicante, o sea seguía apli-
vida, que me regaló una profesión con la cual me Luis Batlle Berres y Tomkinson como sucursal de cando inyectables, colocando sueros, etc. El cambio
identifiqué de una manera, que ni en el más fantásti- la “Farmacia del Cerro”. Me conocía como vecino y fue gradual y llevó su tiempo. Todavía hoy muchos
co de los sueños hubiera presentido. Agradecimiento nada más, pero en 1967 me llama y me pregunta, pacientes recuerdan ver llegar aquel practicante en
a mi país, a la Universidad, a mi Facultad (mi, con un si ya que era practicante de medicina, no me inte- un enorme camión cargado con tanques o damajua-
tono posesivo). A mis profesores, que se tomaban resaba aplicar inyectables, colocar sueros, sondas, nas que transportaban vino, aplicar el inyectable e
su tiempo para enseñar. Aún hoy los estoy viendo y hacer curaciones, etc. Inmediatamente dije que sí, y irse con total naturalidad. Y así era, pues en aquella
escuchando: “Venga Guerrini, toque aquí, mire acá, a partir de allí por muchos años fui “el practicante de época con un pie en la granja, otro en la bodega y
ausculte, ¿Qué escucha?,… eso es tal cosa”. Privi- la farmacia”. “Cacho” me pasaba direcciones a las otro en la medicina se daban situaciones como esa,
legios de alumnos de una Universidad en ese mo- cuales tenía que concurrir una, dos o tres veces por así como también, el mismo camión parado en el es-
mento reconocida en toda Latinoamérica. Me dieron, día, según la indicación, y a su vez temprano antes tacionamiento posterior del Hospital de Clínicas. No
mis profesores, las herramientas para que pudiera de ir al hospital, en la misma farmacia en un cuartito había vehículo propio, y se agarraba lo que estaba
ejercer una profesión que traté de llevar con la altura, posterior también “atendía “ diferentes requerimien- libre en ese momento, o ya que iba al hospital, se le
llevaba mercadería a tal o cual cliente.
NEMAR Especialistas de mucho valor, y ni que hablar cuando apareció la
Por supuesto que la bicicleta fue una herramienta
“Velo-Solex”, gracias a la cual una señora que vivía
en la calle Fca. Aznar de Artigas me regaló un her-
frío concurrí temprano en la mañana a aplicarle un
AÑOS DE moso par de guantes. Sucedió que un día de mucho
inyectable, y cuando le toco su glúteo calentito de
EXPERIENCIA la cama, con aquellas manos rojas de frío reaccionó
con un grito que para mí fue desproporcionado. Le
AVALAN Mecánica en general pedí disculpas y me calenté las manos en un “Pri-
mus” con ladrillo que tenía encendido a un lado de
NUESTRO Test de la cama. La anécdota fue que a los pocos días me
llama y me obsequia un hermoso par de guantes que
usé por mucho tiempo andando en moto.
TRABAJO Diagnóstico pensar que eran descartables. Jeringas de vidrio y
En cuanto a las agujas y jeringas ni se les ocurra
Reparaciones, Bosch agujas con cuerpo de bronce eran llevadas en cajas
de aluminio. Para inyectar elegíamos las agujas (lar-
repuestos y ventas El Zorzal gas, cortas, gruesas, finas) según fuera el paciente
(flaco, gordo, alto, bajo). Para esterilizarlas, previo
de bicicletas lavado con agua y jabón, se las hervía en una cace-
9440 rola usando agua dulce para que el salitre residual no
CREDIT OS Tel: 2312 03 35 bloqueara las jeringas. Usábamos el mismo material
cientos de veces. Las agujas eran caras y de tanto
Camino Las Chimeneas 6156 frente 099 314 984 usarlas perdían el filo, por lo que costaba perforar la
a la cancha Chimenea Tel: 2312 25 30 piel. Para subsanar ese inconveniente, se usaba una
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