
Cada 10 de octubre se conmemora el Día Mundial de la Salud Mental, una fecha que busca promover la sensibilización, combatir los prejuicios y recordar la importancia de garantizar el acceso a la atención. En Uruguay, la conmemoración de este año estuvo acompañada por una campaña de bien público impulsada desde Presidencia de la República que se trasmite a través de canales de televisión y algunos medios de comunicación radial.
Bajo la consigna “El bienestar solo se construye en común”, se plantea la importancia de avanzar hacia un modelo de atención comunitario, integral y basado en los derechos humanos. La propuesta busca reconocer que la salud mental no depende únicamente de la consulta médica, sino también de los vínculos, el entorno familiar, la educación, el trabajo y las redes de apoyo.
La Comisión Intersectorial de Salud Mental presentó avances y desafíos de ese modelo. Entre las novedades se destacó la puesta en funcionamiento de una plataforma digital que reúne información sobre prestaciones, servicios, programas y recursos estatales vinculados a la salud mental. La iniciativa procura facilitar el acceso a información que anteriormente se encontraba distribuida entre distintos organismos. También se anunciaron acciones para fortalecer los equipos del primer nivel de atención, ampliar los dispositivos comunitarios y desarrollar proyectos de prevención.
Las cifras que preocupan
Más allá de las campañas y los anuncios, los datos oficiales muestran la dimensión del desafío que enfrenta el país.
De acuerdo con la información presentada por el Ministerio de Salud Pública en julio de 2026, durante 2025 se registraron 668 fallecimientos por suicidio, lo que representó una tasa de 19,16 por cada 100.000 habitantes.
En el mismo período, el Sistema Nacional de Registro de Intentos de Autoeliminación contabilizó 6.140 intentos, correspondientes a 5.144 personas.
El Ministerio informó que la cantidad de fallecimientos fue inferior a la registrada en 2024, pero advirtió que ese descenso debe interpretarse con cautela y que es necesario sostener las políticas de prevención durante varios años para determinar si existe una tendencia consolidada. Los registros también mostraron que el 79 % de las personas fallecidas por suicidio en 2025 eran hombres y el 21 % mujeres. Entre los grupos que generan preocupación se encuentran las personas mayores y las niñas, niños y adolescentes. Desde la cartera sanitaria se ha insistido en que el suicidio es un fenómeno complejo y multifactorial, que requiere respuestas coordinadas entre el sistema de salud, la educación, las instituciones públicas, las organizaciones sociales y las comunidades.
Un compromiso que debe sostenerse durante todo el año
Entre las medidas presentadas por las autoridades se encuentra la ejecución de 42 proyectos de Acción País por la Salud Mental, con iniciativas comunitarias que incluyen propuestas vinculadas al deporte y la prevención del suicidio.
También se informó sobre la incorporación de más de 50 profesionales de psicología en el ámbito educativo y la intención de ampliar durante 2027 los espacios de atención para adolescentes y jóvenes de Ni Silencio Ni Tabú a cinco departamentos más.
La conmemoración del Día Mundial de la Salud Mental constituye una oportunidad para visibilizar una problemática que atraviesa a personas de distintas edades y realidades sociales. Pero también invita a preguntarse cómo se traduce esa preocupación en la vida cotidiana.
Las campañas ayudan a derribar prejuicios y pueden animar a alguien a pedir ayuda. Las plataformas reúnen información y los programas comunitarios pueden generar redes de apoyo. El desafío es que esas herramientas se articulen con una atención sanitaria accesible y sostenida.
Hablar de salud mental, combatir el estigma y promover que las personas pidan ayuda son acciones fundamentales. Pero la sensibilización, por sí sola, no resuelve las dificultades que pueden aparecer cuando alguien necesita atención. La propia ministra de Salud Pública, Cristina Lustemberg, reconoció que persisten dificultades para acceder a la atención especializada. Informó que las listas de espera habían disminuido un 15 %, principalmente en ASSE, y señaló que uno de los objetivos es fortalecer los equipos del primer nivel para brindar una primera respuesta y asegurar la continuidad de los cuidados.
El reconocimiento de esas dificultades permite poner el foco en una cuestión central, los avances anunciados deben traducirse en posibilidades reales de atención para la población. Se requiere que existan profesionales disponibles, servicios accesibles, seguimiento de los tratamientos y respuestas oportunas para quienes necesitan ayuda.
Conseguir cita para una atención especializada en tiempos adecuados o sostener un tratamiento puede convertirse en un camino complejo. Las demoras, las dificultades para acceder a determinados servicios y el costo de algunos medicamentos, especialmente cuando deben afrontarse de manera particular, son obstáculos que pueden afectar la continuidad de la atención. La distancia entre la necesidad y la respuesta continúa siendo un problema. La salud mental no puede abordarse únicamente desde la sensibilización. También requiere servicios accesibles, profesionales disponibles, tratamientos sostenidos y respuestas oportunas para quienes atraviesan situaciones de sufrimiento.
En este sentido, el desafío no termina con una campaña ni con la presentación de nuevas herramientas. El verdadero alcance de las políticas públicas también se mide por la posibilidad concreta de que una persona reciba atención cuando la necesita, sin que las esperas, las barreras económicas o las dificultades del sistema se conviertan en un obstáculo adicional.
Información oficial y líneas de apoyo
Plataforma nacional de salud mental: saludmental.gub.uy
Prevención del Suicidio: *0800 0767 o 0767
Gratuita y disponible las 24 horas, todos los días.
Apoyo Emocional: 0800 1920.
Uso problemático de drogas: *1020
Servicio de información, apoyo, contención y asesoramiento. Disponible las 24 horas, todos los días.
En una emergencia inmediata, corresponde recurrir a los servicios de emergencia.
