Con más de un siglo de historia, la panadería de la familia Abate es un símbolo vivo de Paso de la Arena. Fundada hace 111 años, mantiene intactas sus señas de identidad: el horno a leña, las recetas caseras y el trabajo artesanal que la han acompañado generación tras generación. A lo largo de décadas, la panadería se consolidó como un referente indiscutido del “pan de cada día” en el oeste montevideano, convirtiéndose en un orgullo para el barrio. El legado de esfuerzo y dedicación transmitido por Juan Francisco y Antonia Haydée sigue vigente en sus descendientes, quienes aún hoy amasan con la misma pasión, conservando una tradición que pasa de padres a hijos y que se refleja en la calidad y variedad de sus productos.
Siempre apostando a crecer y brindar un mejor servicio, recientemente se llevaron a cabo importantes obras de remodelación que mejoran la atención al público y optimizan los procesos de elaboración.
Sobre estos cambios y el presente de la panadería, conversamos con Juan y Mario Abate quienes explicaron que, “La remodelación fue pensada para ofrecer un cambio estético renovado a nuestros clientes y, al mismo tiempo, mejorar la comodidad y funcionalidad del espacio de trabajo para nuestro personal. Buscamos que cada visita sea una experiencia más agradable, moderna y cómoda”.
Estas reformas brindan mayores beneficios tanto para personal, como clientes: “Nos permiten trabajar de manera más eficiente, cómoda y ordenada, lo que se refleja directamente en la calidad del servicio. Para nuestros clientes, significa un ambiente más cálido, actual y pensado especialmente para acompañar el disfrute de cada compra”.
Consultados de por qué de esta nueva apuesta, respondieron, “si bien contamos con más de 111 años de trayectoria, también creemos en la importancia de renovarse y adaptarse a los tiempos. Esta apuesta busca mantener viva la esencia tradicional que nos caracteriza, pero también integrar propuestas modernas e innovadoras”.

Un legado familiar que los llena de orgullo

Referente a la importancia de que un comercio se sostenga durante tantos años en la zona... y que continúe a cargo de la familia Abate, Juan emocionado dijo, “Para nosotros, ser parte del Paso de la Arena desde hace más de un siglo, es mucho más que un logro comercial: es un compromiso emocional y una responsabilidad que abrazamos con orgullo”. “Nuestra panadería nació como un emprendimiento familiar y, generación tras generación, ha mantenido viva la esencia de trabajo, dedicación y cercanía que impulsó a nuestros abuelos y bisabuelos”.
“Creemos que esta continuidad familiar es una de las claves de nuestra identidad: cada integrante de la familia Abate que ha estado al frente de la panadería aportó su impronta, cuidó la tradición y, al mismo tiempo, buscó mejorar y adaptarse a los nuevos tiempos.
Saber que hemos acompañado a tantas familias del barrio en sus celebraciones, meriendas, domingos en familia y momentos importantes nos llena de orgullo. Paso de la Arena no es solo el lugar donde trabajamos: es nuestro hogar, nuestra historia y el motivo por el que seguimos apostando a crecer sin perder nuestras raíces”. Concluyen los hermanos Juan y Mario Abate.

Servicio especial para las Fiestas
Para estas fiestas Panadería Paso de la Arena ofrecerá como siempre una amplia variedad de productos: los clásicos lunch festivos ya armados, opciones personalizadas al gusto de cada cliente y una línea completa de productos dulces, incluyendo alternativas sin azúcar.
Los pedidos podrán realizarse de forma presencial, por Instagram @panaderiapasodelarena, o por WhatsApp al 093 326 868.
Además, contaremos con servicio de envíos para estas fechas.
Y como desde hace más de dos décadas, estarán abiertos los días 25 de diciembre y 01 de enero, de 9:00 a 13:00, para seguir acompañando a clientes y amigos.