
Caminar por Montevideo mientras la música, la historia y las voces del barrio cobran vida en cada esquina. Esa es la invitación de Montevideo Sonoro, una innovadora experiencia cultural e inmersiva que, mediante auriculares inalámbricos y una cuidada investigación histórica, permite redescubrir la ciudad desde otra perspectiva.
En diálogo con LA PRENSA DE LA ZONA OESTE, el periodista Carlos Dopico -quien guía los recorridos- cuenta cómo nació este proyecto que ya cautivó a cientos de personas y que en las próximas semanas recorrerá dos escenarios emblemáticos del oeste montevideano, el Prado y Villa del Cerro.
El 08 agosto la visita será al Prado, saliendo desde el Jardín Botánico a las 15:00 hs. El 22 de agosto en Villa del Cerro, en un recorrido que partirá a las 11 de la mañana desde la Plaza del Inmigrante con destino al Parque Débora Céspedes.
Hace dos años que se realizan estos recorridos de Montevideo Sonoro.
¿Cómo surge esta iniciativa?
La idea originaria de estos paseos inmersivos musicales se remonta a fines del 2014, cuando Gabriel Bentancor y Daniel Machín, dos canarios (de la ciudad de Canelones) llegaron a Montevideo con la necesidad de georeferenciar varias canciones del repertorio local. Lo primero que hicieron, luego de contar con un primer puñado de temas, fue salir a la ciudad con un stencil para establecer ese vínculo en distintas esquinas. Le imprimían el logo como referencia del proyecto y un código QR para que cualquiera con su dispositivo pudiese establecer el nexo. Luego, desbordados por el enorme repertorio, trazaron un mapa web que hoy en día aloja casi 400 canciones (www.montevideosonoro.uy) y más tarde, en 2017, publicaron un libro llamado “Montevideo Sonoro, la vuelta a la ciudad en 300 canciones”.
En 2021, Gabriel falleció y el proyecto quedó hibernando, mientras Daniel permanecía que, en 2024, Sebastián Casafúa —quien ya venía trabajando con el novedoso sistema de auriculares inalámbricos de DomoSilen—convenció a Machín de llevar nuevamente el proyecto a las calles. En enero de aquel año, Casafúa se comunicó conmigo para contarme la idea y desde entonces comenzamos a elaborar la posibilidad.
La experiencia requería volver a investigar, conversar tanto con músicos/as como con historiadores y vecinos. Nunca imaginamos la convocatoria que hoy tenemos, pero creo que es resultado de un trabajo metódico, sostenido y riguroso que hemos establecido desde un comienzo. Trabajamos mucho la investigación de cada barrio, no solo en su relación con el repertorio musical que menciona sus calles, esquinas o emblemas, sino también otros datos históricos como su conformación poblacional y su crecimiento en el mapa urbanístico y social de la ciudad.
Es una experiencia inédita… ¿Se podría catalogar de inmersiva también?
Es una experiencia inmersiva en tanto sólo puede ser vivida con este sistema de auriculares; la procesión es una intervención totalmente silenciosa en el barrio. Al mismo tiempo resulta una vivencia tridimensional, porque las personas que participan no solo van escuchando las canciones en simultáneo con el relato, sino que van caminando por esas mismas calles que la canción menciona.
Algunas veces incluso, caminamos por esas calles en la estación del año que la canción refiere o a la hora del día que la composición establece en sus versos.
Debe ser apasionante amalgamar la música con la historia…
La experiencia es un disfrute, no solo para quienes asisten sino también para quienes llevamos adelante este proyecto. Conocer la historia del barrio, sus pobladores y las/los artistas que componen o interpretan las canciones genera una adicción. Muchas personas que conocieron el proyecto a partir de su propio barrio, luego continuaron acompañando el desembarco por otras zonas de la ciudad. Y eso ha ocurrido también con gente de otros departamentos que se organiza para venir a vivir esta experiencia que les permite conocer culturalmente esta ciudad.
¿Cómo se elige esa música, hay algún criterio específico? Hemos visto que hay seleccionados muchísimos temas, de diferentes autores…
El requisito fundamental es que la canción mencione calles, esquinas, emblemas o personajes del barrio. Es la canción la que establece la referencia y guía el recorrido de esta experiencia. Luego, hay una búsqueda de un repertorio variado, en el que conviva “esa que sabemos todos” con otras desconocidas por la mayoría. La intención es dar lugar también a nuevo repertorio, y estar atentos también a aquellas canciones que no fueron oficialmente editadas. Del mismo modo hay una inquietud latente de poder exhibir distintos géneros musicales e integrar también por supuesto la mirada femenina o disidente dentro del repertorio.
“Nunca hay un paseo igual a otro”
¿Cuánto tiempo dura el recorrido aproximadamente?
Los paseos duran alrededor de 1:45 hs. Muchas veces, sin embargo, están sujetos al ritmo de la grupalidad o el apasionamiento que desde la conducción se imprima al recorrido.
Hay que tener en cuenta que el barrio es un elemento vivo y por tanto dinámico con el que también tenemos que jugar y articular.
Los barrios se comportan de distintas formas dependiendo del día o la hora en la que se establezca el recorrido. Hay trayectos que, dependiendo de la jornada, están atravesados por una feria vecinal o intervenidos por el tronar de una comparsa y eso es también parte del atractivo de estas experiencias.
¿En cuántos barrios se ha realizado la actividad?
Hasta ahora hemos desarrollado siete barrios y los hemos incorporado en el siguiente orden: Ciudad Vieja, Barrio Sur, Parque Rodó, Malvín, Prado, Palermo y Villa del Cerro.
Ya tenemos otros barrios en proceso y en simultáneo hemos incorporado La Ruta del Tango por el centro de la ciudad. Además, en 2025 fuimos convocados por la Secretaría de Derechos Humanos para el Pasado Reciente de Presidencia para
desarrollar un circuito de la Memoria.
Para ello, trazamos un recorrido desde la Universidad de la República hasta la plaza Fabini, en el que vamos escuchando diversos temas que abordan los distintos episodios acontecidos en la historia reciente en ese trayecto.
¿Está previsto ampliar Montevideo Sonoro a otros puntos de la ciudad, por ejemplo, continuar recorriendo el oeste montevideano?
Sin dudas que es un anhelo y un desafío seguir adelante. Es muy rica la historia musical de estos barrios, y cuanto más distante del centro el repertorio se hace más reivindicativo.
¿Cómo es la respuesta del público?
La respuesta de la gente es la que nos ha mantenido en actividad desde el principio, no solo para incorporar nuevos recorridos sino para mantener activos los distintos paseos con los que comenzamos. Después de algunos meses volvemos a los distintos circuitos para que quienes quieran vivir la experiencia, también puedan hacerlo.
¿Cómo lo viven ustedes y qué balance hacen de este tiempo de recorridos con Montevideo Sonoro?
Somos amantes del barrio y las canciones.
Disfrutamos enormemente caminar por las calles y el repertorio de los distintos barrios de la ciudad. Nunca hay un paseo igual a otro y nos conmueve profundamente llevar adelante un proyecto cultural en el que convive historia, música y tecnología para el disfrute de abuelos y nietos, vecinas del barrio, compañeros de trabajo, parejas, familias en general, locales y extranjeros. Si no vivieron aún la experiencia es momento de salir a caminar por la ciudad con la música en los oídos.
Próximos recorridos
25 julio - Palermo hora 11:00 hs.
25 julio - Ciudad Vieja 15:00 hs.
08 agosto - Prado 15:00 hs.
20 agosto - La Ruta del Tango -Con la guía de
Alejandro Giménez- 19:30 hs.
22 agosto - Villa del Cerro 11:00 hs.
22 agosto - Parque Rodó 15:00 hs.
Recuerden que hay que reservar localidades por Red Tickets.
“Detrás de cada barrio hay una historia y detrás de cada historia una canción”.
