Con 18 años de trayectoria, La Martina continúa apostando al crecimiento y la diversificación de sus servicios. El establecimiento, referente en la organización de eventos en el oeste de Montevideo, incorporó recientemente tres habitaciones para alojamiento y proyecta nuevas propuestas recreativas, gastronómicas y de bienestar, con el objetivo de ofrecer una experiencia integral de campo a pocos minutos del centro de Montevideo.
En diálogo con LA PRENSA DE LA ZONA OESTE, el director de La Martina, Michel Mauad, repasó el camino recorrido, presentó las nuevas iniciativas y compartió la filosofía que ha acompañado el crecimiento del emprendimiento desde sus inicios.
La Martina está en constante crecimiento, resume Mauad al explicar la filosofía que ha guiado al establecimiento durante estos 18 años.
“Estamos constantemente agregando servicios y propuestas nuevas porque entendemos que hay mucha oferta en el rubro y cada vez tenemos que brindar más y mejores servicios”, señala.
El emprendimiento, que este año celebra su mayoría de edad, se ha consolidado como uno de los principales espacios para la realización de eventos sociales y empresariales del oeste de Montevideo. Según estima Mauad, durante este tiempo más de medio millón de personas han pasado por sus instalaciones para celebrar distintos acontecimientos.
Alojamiento en un entorno natural La principal incorporación es el servicio de alojamiento, pensado tanto para quienes realizan eventos en el establecimiento como para quienes desean disfrutar de uno o varios días de descanso en un entorno campestre.
Actualmente La Martina cuenta con tres habitaciones completamente equipadas, dos de ellas ubicadas en el sector del monte de olivos, un espacio especialmente acondicionado con un lago, una isla y un entorno natural diseñado para brindar tranquilidad y descanso.
La tercera opción de alojamiento es una suite, ubicada en un primer piso con una excelente vista. Ésta es una habitación de mayores dimensiones y con mayor comodidad.
“Queremos que la gente pueda disfrutar del campo con todos los servicios, a solo 20 minutos del centro de Montevideo”, explica Mauad.
El alojamiento incluye un desayuno artesanal elaborado por el propio establecimiento.
Una particularidad es que cada huésped puede elegir dónde disfrutarlo: en la habitación, en el comedor o incluso bajo una pérgola, en medio del parque.
Además, quienes se hospedan pueden solicitar servicio de cena, que se prepara en la cocina del restaurante y se sirve directamente en la habitación.

Mucho más que un salón de eventos
Si bien La Martina nació como un espacio destinado a eventos, a lo largo de todos estos años fue incorporando servicios hasta convertirse en un lugar de disfrute, también durante el día.
“Siempre buscamos que este lugar pudiera disfrutarse más allá de los eventos”, explica Mauad.
Hoy el establecimiento ofrece restaurante, salón de té, un almacén de campo con productos de elaboración propia y de la zona, amplios espacios verdes, juegos infantiles, canchas deportivas, vivero, invernadero, quinta y producción de verduras y hortalizas que abastecen la cocina del propio restaurante.
“La idea es que las familias puedan venir a pasar el día, caminar, recorrer el parque y disfrutar sin apuros”, resume. Otra de las novedades es el cerramiento de la piscina climatizada, que permitirá desarrollar actividades también durante el invierno. La propuesta está destinada
tanto a niños como a personas mayores, y estará a cargo de profesores de Educación Física, recreadores y docentes de natación.
La Martina estudia además la implementación de un sistema de membresías para quienes deseen acceder regularmente a estos servicios, además de la posibilidad de utilizar la piscina mediante el pago de entradas individuales.
Compromiso con la sustentabilidad El crecimiento también ha estado acompañado por inversiones orientadas al cuidado del medio ambiente. Hace algunos años el establecimiento incorporó un sistema de generación de energía mediante paneles fotovoltaicos de 40 kilovatios, que abastece prácticamente la totalidad de las instalaciones.
“El sistema trabaja mediante inversores. Cuando generamos más energía de la que consumimos, UTE nos compra el excedente. Cuando consumimos más de lo que generamos, somos nosotros quienes le compramos energía a UTE”. “Nos está dando muy buen resultado y además estamos cumpliendo el objetivo de avanzar hacia un establecimiento cada vez más sustentable”, destaca Mauad.
Más allá de las nuevas propuestas, Michel Mauad sostiene que el verdadero desafío es mantener la calidad de todo lo que ya existe.
“No solamente hay que crear cosas nuevas; hay que mantenerlas. Para mí, el ABC de este tipo de establecimientos es que todo lo que hay esté bien cuidado y que la gente perciba que existe dedicación en cada detalle”,
afirma. Para el director de La Martina, esa atención permanente es una de las claves que ha permitido consolidar el emprendimiento durante casi dos décadas.
Al cierre de la entrevista, Michel Mauad extendió una invitación a quienes aún no conocen el lugar. “Tenemos seis hectáreas y prácticamente cada rincón de la chacra está pensado para que la gente pueda disfrutarlo de distintas maneras. Los invitamos a venir y vivir la experiencia”.