En un operativo denominado, “Centauro” retiran más de 60 caballos sueltos en diferentes barrios de Montevideo. Veintidós de ellos, de los barrios Las Torres y Paso de la Arena. Durante años vecinos de barrios del oeste montevideano como Las Torres, Maracaná, Paso de la Arena y Chimenea, entre otros, padecieron las consecuencias de caballos sueltos en la vía pública. La presencia de estos animales representaba un peligro constante para transeúntes y automovilistas, provocando accidentes en algunas ocasiones muy graves. A lo largo de los años, los reclamos vecinales sobre esta problemática fueron numerosos. Sin embargo, las respuestas iniciales eran esquivas y derivaban a los vecinos de una dependencia a otra, sin que nadie asumiera responsabilidad. Con la legislación vigente y el Decreto 233 de 2022, ahora la Policía tiene la potestad de actuar directamente para retirar los animales que se encuentren sueltos en la vía pública.
En este marco, el pasado 4 de diciembre se realizó el Operativo Centauro, coordinado por la Jefatura de Policía de Montevideo, el Instituto Nacional de Bienestar Animal (INBA), la Intendencia de Montevideo y la Dirección General de Servicios Ganaderos del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca.
Durante la intervención se retiraron un total de 62 caballos en zonas críticas como Costanera Parque Tomkinson, Los Plátanos, Las Torres, Felipe Cardoso y Cochabamba.
Este operativo surge como resultado de las reuniones de trabajo que, desde marzo, se realizan en el ámbito de la Comisión Honoraria de Seguridad Rural Departamental, integrada por la Jefatura de Policía de Montevideo, la Brigada de Seguridad Rural Departamental, el Instituto Nacional de Bienestar Animal (INBA), la Intendencia de Montevideo y los Servicios Ganaderos del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca.
El Comisario Jorge Márquez, jefe del operativo Centauro, informó que se llevaron a cabo tres reuniones de coordinación específicas para esta intervención. Explicó que el objetivo es actuar en puntos donde, tras un trabajo previo de inteligencia y denuncias de vecinos y propietarios de terrenos, se constató la presencia de grandes cantidades de equinos sueltos, situación que genera altos riesgos para la circulación.
El Jefe del operativo explicó el protocolo que se aplica cuando se constata la presencia de caballos sueltos, “se hace una documentación fotográfica del equino, una verificación por parte del servicio veterinario de la Intendencia del estado sanitario primario del animal y después se traslada a un predio del Ejército Nacional, donde, a posterior, se verifica documentación y se siguen los posteriores trámites para entregar a su propietario a los equinos o destinarlos a servicios de equinoterapia o a remate”, explicó. Por su parte, Esteban Vieta, presidente del INBA, destacó la importancia de proteger tanto a la sociedad como a los animales: “La presencia de caballos sueltos puede causar accidentes graves y pérdidas humanas. Trabajar en conjunto para que las políticas públicas funcionen es un cambio importante”. Expresó.
José Giordano, director de la Unidad de Bienestar Animal de la Intendencia, agregó que los operativos están orientados a garantizar la seguridad vial y que las denuncias ciudadanas se atiendan de manera efectiva. “Los caballos sueltos representan un riesgo para vehículos, peatones y los propios animales. Nuestra coordinación con la Policía es excelente y buscamos erradicar esta problemática de manera permanente”. El jerarca precisó que las denuncia que llegan a la Intendencia son derivadas al Ministerio del Interior, y que el procedimiento se coordina con el Ministerio de Ganadería para el destino final de los animales.
Según la normativa, los caballos incautados permanecen bajo custodia policial y los propietarios disponen de 72 horas para reclamar su propiedad, en caso contrario, son destinados a centros de equinoterapia o al Instituto de Bienestar Animal para ser entregados en adopción.
LA PRENSA DE LA ZONA OESTE ha seguido de cerca esta situación durante años, dando voz a los vecinos y documentando los reiterados accidentes y riesgos. La realización de este operativo marca un avance concreto tras años de reclamos, combinando la acción policial con el cuidado del bienestar animal.