
A más de tres décadas de su publicación original en La Prensa de la Zona Oeste (noviembre de 1999), rescatamos esta nota que pone en valor la historia de una de las instituciones educativas más emblemáticas de la zona. Un recorrido por sus orígenes permite entender no solo su crecimiento, sino también el desarrollo de la educación pública en el país y su fuerte arraigo en la comunidad.
Más de un siglo junto a la formación educativa
Muchas historias han quedado guardadas por este centro educativo. Seguramente alguno de ustedes ha pasado por sus aulas y recuerda con nostalgia y alegría los felices días de la niñez. La escuela, denominada desde el año 1995 como Luis Batlle Berres, entre túnicas blancas y moñas, ha cumplido más de un siglo; precisamente este año cumple 117 años de historia.
En una época en la que el proyecto educativo impulsado por José Pedro Varela iba desarrollándose en todo su esplendor, con el apoyo recibido por los amigos de la educación, la Asociación Rural y el gobierno de la época, la educación iba creciendo y consolidándose.
Cifras del último censo realizado antes de la fundación de la Escuela Nº 146 demuestran que en el año 1879 existían en el Uruguay 261 escuelas con 386 maestros, los cuales atendían a 31.141 alumnos de un total de 444.613 habitantes.
Dentro de este marco de expansión educativa en 1882 la familia Salvo donó un terreno para la construcción de una escuela. El mismo estaba situado sobre la ex calle Simón Martínez, en el terreno contiguo a donde hoy se encuentra instalada la planta emisora de CX20.
Poco a poco, el funcionamiento de una nueva escuela rural —categoría que ocupó al principio y que respondía a los pocos habitantes que vivían en las cercanías— fue transformándose en una realidad.
Debido a esa baja densidad de población, el primer año de existencia funcionó con 30 niños, número que se mantuvo en los años siguientes.
Personalidades
Dentro de los alumnos que transitaron por esos salones se encontraban algunos con apellidos que trascendieron en la historia del país. Uno de ellos, la familia Batlle, que vivía en la calle ex Simón Martínez, precisamente frente a la escuela, en una linda mansión que se destacaba por ser de dos plantas.
Luis César Batlle Berres y Matilde Linda Batlle Berres, hijos del expresidente Luis Batlle Berres y hermanos del también —años más tarde— presidente de la República Jorge Luis Batlle Ibáñez. Los hermanos concurrieron en la década del 40 a esta escuela y recibieron allí parte de su formación educativa.
El tranvía
Para muchos de los niños que vivían alejados de la escuela, el tranvía de la línea E, que iba a Barra Santa Lucía, era el único medio para llegar a la escuela. Este medio de transporte dejaba a los escolares muy cerca del centro educativo, concretamente en la denominada “Estación Llamas”, ubicada en la portera de la Quinta de Salvo.
La separación
En 1995, debido a la superpoblación, se produjo la separación de la escuela. Por un lado, el turno matutino, que quedó denominado como Escuela Nº 333, y la Escuela Nº 146, denominada Luis Batlle Berres, que funcionaba en el turno vespertino.
Este es apenas un breve resumen de más de un siglo de historia forjando la educación de nuestros niños, con una premisa fundamental: educar de la mejor manera para el futuro de nuestro país.
