Page 7 - Setiembre 2017
P. 7

SETIEMBRE                                              LA PRENSA DE LA ZONA OESTE                                               23 Años informAndo
                                                                 LA PRENSA DE LA ZONA OESTE
          2017                                                                                                                                        7

          nían un equipo bárbaro. Le caminaron por arriba  siempre es bueno. Son cosas que uno aprende  problemas los dirigentes que creían que todavía
          a todo el mundo, pero al final, primero nosotros”  en la vida…”                                 podían mandar sobre las personas. Antes no se
             ¿Los dirigentes les dijeron a usted que con     ¿Qué pasó después?                           hablaba  de  premios  o  cosas  parecidas.  Había
          tres goles en contra estaban cumplidos?            “Esa noche no durmió nadie. Los dirigentes  que ir y ¡sanseacabó! Ahora es distinto. Antes de
             “Bueno, yo qué sé, mire, repetir esa historia  nos habían prohibido salir del hotel. Después de  jugar pregunta, ¿cuánto hay? Y en esto le doy la
          ahora… Eso hay que dejarlo un poquito en el ol-  comer le dije a don Américo (por Gil) que me iba,  razón a los jugadores actuales”
          vido. Para no chocar…”                          que  quería  tomar  cerveza  por  ahí,  que  no  iba   Pero … ¿Qué pasó en Suiza?
             Los años desgastan. Jacinto no quiere chocar.  a pasar nada. Me dijo, cuidate, y me dejó salir.   “Yo que sé. La cuestión es que perdimos. Los
          Prefiere el silencio. Obdulio, ¿Algún dirigente se  Me  fui  a  una  cervecería  de  uno  que  se  había  mismos jugadores hicimos problemas, se forma-
          vino antes?  “Tenían que cumplir sus cosas aquí.  hecho amigo de nosotros. Al rato llegaron como  ron grupos, camarillas, no se tomaron las cosas
          La gente dice que el Dr. De Gregorio se vino por-  diez brasileños llorando. Decían, y ese Obdulio,  en serio, los dirigentes no ayudaron y ¡marcha-
          que tenía miedo.                                y qué sé yo cuántas cosas más. Entonces pen-    mos! Mejor no hablar”
             No; se vino porque tenía que cumplir sus ta-  sé: a la fresca, negrito apróntate. No pasó nada.   Todo en Obdulio parece simple. El está em-
          reas  aquí.  Era  Presidente  de  la Alta  Corte  de  El dueño le dijo quién era yo y me abrazaban,  peñado  en  hacerlo  así.  No  quiere  fama  en  su
          Justicia. Y la gente usted sabe como es. Siem-  lloraban y nos fuimos a recorrer Río. Flor de cur-  epitafio. Los versos de Antonio Machado le vie-
          pre ve pelos en la leche”                       da me agarré. Llegué al hotel y los muchachos  nen a la perfección: “nunca perseguí la gloria,
             Prende otro cigarrillo y sigue…              estaban igual. La seguimos juntos hasta que no  ni dejar en la memoria de los hombres mi can-
             ”Los  técnicos    decían  que  jugábamos  cua-  aguantamos más”                              ción…”
          tro veces y ellos nos ganaban cuatro. Yo decía                                                     Así  es  Jacinto.  Un  Jacinto  que  no  se  sien-
          que no. Adentro de la cancha les dije que los de   “De Suiza no me hable”                       te caudillo, que no sabe lo que representa. Ya
          afuera eran de palo”                               “Lo del ‘54 déjelo quieto. Los mismos jugadores  abandonamos el mate que quedó en un rincón
             ¿Por qué se puso la pelota debajo del bra-   hicieron problemas, se formaron grupos, camarillas  junto con la caldera. Afuera el sol llega a su cum-
          zo después del gol de Brasil?                   y los dirigentes no ayudaron. ¡Marchamos!       bre y marcha hacia el ocaso, y entonces se suel-
             “Muchos  dice  que  por  eso  ganó  Uruguay,    Y entramos en la etapa gloriosa. Cuando Ob-  ta su última reflexión…
          pero no fue así. Habrá servido para algo, pero  dulio logra una total identificación con la camise-  “Yo no soy caudillo. A mí lo único que me gus-
          yo protestaba porque el gol de Brasil había sido  ta celeste. Cuando la sola mención de Jacinto  taba era jugar al fútbol; mandar un poco; ordenar
          orsai. Y  entonces  protesté  y  protesté.  Pero  yo  significaba  el  anuncio  de  una  tarde  victoriosa.  algo adentro de la cancha y nada más. Se nace
          no fui con la intención de enfriar el partido. No.  Pero primero quiero que me hable de Suiza. De  para mandar. Eso no se aprende. Yo no repre-
          Esos son todos grupos. Lo que sí hice para en-  aquel 1954 cuando Uruguay pudo logra la Copa  sento nada. Todo lo que se diga son mentiras.
          friar cuando era necesario y ganábamos dos a  “Jules Rimet” en propiedad.                       Soy, una persona como cualquier otra y lo único
          uno, fue tirarme en la cancha. Me hice el lesio-   Me mira. Aparece el gran intuitivo y acepta  que me queda es la satisfacción de haber cumpli-
          nado y cuando vino Juancito (Kirschberg) le gri-  el desafío.                                   do. La gloria no existe. La gloria es tener amigos
          té: ¡no tengo nada Juan, decile a los japoneses    ¿Cómo fue Suiza?                             que a uno lo quieran. Con la fama no se vive. A la
          que  respiren.  Esas  cositas  hay  que  hacerlas,   “¡Qué balurdo fulero! Casi no voy. Otra vez los  olla hay que meterle algo adentro”









































































      LA PRENSA.indd   7                                                                                                                      24/09/2017   07:18:46 p.m.
   2   3   4   5   6   7   8   9   10   11   12