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25 Años informando LA PRENSA DE LA ZONA OESTE OCTUBRE
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AL RESCATE DE LA MEMORIA
Comunicación, comunicación, comunicación…
Entre los animales, entre los insectos, tal vez
entre los vegetales, cada cual a su manera,
cada cual con lo que tiene: sonidos, movimientos,
aromas, colores, contactos, miradas, etc. El he-
cho es que la necesaria e imprescindible condi-
ción de la comunicación se cumpla. Alimentación,
reproducción, guerras, presentes desde siempre
en el mundo animal, no hubieran sido sin el fenó-
meno de la comunicación.
¿Y los humanos? Sencillamente: Igual.
Como animales que somos utilizamos las mis-
mas herramientas para nuestra subsistencia. Mi-
ramos, tocamos, olemos, gesticulamos; la gran
diferencia es el lenguaje articulado que nos per-
mite emancipar cierto “primitivismo” para trascen-
der en otras áreas de esa comunicación.
Tuve necesidad de esta introducción porque
cada día más, siento que la comunicación está en
la base de nuestra existencia. Sin ella no somos.
Al mencionar diferentes formas omití la escritu-
ra, esa que nosotros (los humanos) tenemos. Se
le llama prensa escrita, literaria, prosa, narrativa,
poesía, etc. Más allá del nombre, lo importante
es que cumpla su función y que, cada día, todos LAS ADUANAS Bodegas de la segunda mitad
los que de esta forma nos vinculamos podamos del Siglo XX en nuestra zona
crecer en alma y en espíritu, conocernos y fun- Un chiste. Sencillamente, no existían. Al reco-
dirnos en un fraterno abrazo, fruto de lo que con nocer el camión sólo levantaban el brazo para sa- En las memorias de Mario Rodríguez,
amor hacemos. ludar o venían hasta él y preguntaban: ¿No sobra Juan Severi, Juan Olivieri, y la mía:
nada? Por supuesto siempre había alguna botella
En ese marco conceptual, evocaré recuerdos que consagraba el “vía libre”. Cuando comenzó la Aguerre, Albets, Álvarez, Arbelo, Areosa,
y anécdotas que ocurrieron en otros tiempos, lucha anti tupamara se sumaron piquetes milita- Barbero, Bassaissteguy, Berretta, Caro, Cas-
aquellos tiempos en el que, el reparto de vino era sinelli, Caviglia, Cerutti, Codevila, Colla, Colta,
parte de mi cotidianidad. De León (Cno. La capilla), De León (Cno. Los
Naranjos), Delpino, Delpratto, Doglio, Duarte,
LOS CAMIONES Y LAS CARRETERAS res que, en cualquier lugar, te revisaban hasta el Elhordoy (Gerónimo), Elhordoy (Rolando), Et-
último rinconcito. cheverry, Falco, Forli, Garrone, Ghirardi, Gior-
dano, Giraldez, Guerra, Guerrini, Kiss, La Se-
Eran los camiones nuestras herramientas y EL CUMPLEAÑOS rrina, La Toscana, Lasala, Lasalle, Lingeri, Mas
formábamos con ellos un equipo. Eran parte de y Maneiro, Mandorla, Mondelli, Odazzio, Oli-
vieri, Pastorino, Pernas, Pistone, Pregliasco,
la cosa. Los cuidábamos con esmero y a su vez, En la esquina de Emilio Romero e Iglesias, Retta, Ricardi, Rodríguez, Rossi, Sabbatini,
ellos nos llevaban y traían protegiéndonos de las Salecianos, Salvo, Santero, Scoffone, Servetti,
inclemencias del tiempo. En el cajón de herramien- (ahora Vicente Basagoity) hay un local en el cual Severi (padre), Severi (hijo), Sirio, Siviero, So-
tas siempre encontrábamos las frutas y el queso funcionaba un “Café y Bar”. Su dueño era un se- lja, Sowcich, Tomassi, Trujillo, Urquiola, Váz-
que infaltablemente mi padre colocaba antes de ñor gallego de apellido Mattos. Pues bien; con quez y Quintans, Yoane, Zunino.
salir. Por supuesto que no tenían calefacción, y ese mecanismo de la partida en fondo, y de que
en invierno el aire helado de aquellos campos to- justo pasó el de los cigarros, y de que no me que- Si Ud., querido lector, visualiza errores u
talmente blancos se filtraba por cualquier hendija da nada de vino, etc., etc., la deuda fue alcanzan- omisiones en la presente lista, le rogamos
que tapábamos en el piso con bolsas de arpillera. do un nivel de difícil retorno. nos lo haga saber. De esa forma estará con-
Cuando ésto sucedía, mi hermano, que aten- tribuyendo con la tarea de luchar contra el
El calor lo lográbamos con una garrafa de tres ki- olvido y hacer justicia con familias fundado-
los que llevábamos encendida dentro de la cabina día esa zona, me dice: “Hoy andá vos, a ver si ras de nuestra identidad.
(¡Sistemas de prevención y seguridad que usába- tenés suerte y podés cobrarle. “Luego de aten-
mos en aquella época!) Las carreteras no eran as- derlo, hacer factura, recibo, y control de envases, pacientes al Hogar Español. Caminando por un
faltadas y el viaje llevaba entre ocho a diez horas. le hago mención del tema deuda. Empiezo a en- corredor percibo la sensación de que alguien me
Luego de preparar la carga salíamos de Montevi- tusiasmarme cuando veo que me escucha con mira. Sin detenerme elevo la vista y veo en silla
deo a la hora 24 y cuando llegábamos repartíamos atención, no se imaginan lo que pude sentir cuan- de ruedas un cuerpo fláccido sostenido por cin-
todo el día para, de tardecita, emprender la vuelta. do veo que metiendo la mano en el bolsillo de- turones con brazos inermes cayendo a ambos
El sueño era nuestro enemigo. A veces le obede- recho de aquellos muy anchos pantalones extrae lados y sobre el corto cuello una inexpresiva cara
un enorme fajo de billetes que por mis cálculos que, además de la baba que caía hacía la servi-
cíamos parando una hora en cualquier lugar. superaba ampliamente el monto de la deuda. Yo lleta tenía un par de ojos inconfundibles: ¡Eran
los ojos del gallego Mattos!
ILE DE OXADIAN pensaba: “Lo logré, lo logré”. Pero, a la vez que
me mostraba el dinero, (mi dinero) me iba dicien- Difícil explicar lo que sentí. Ni rabia, ni odio, ni
venganza, sentí nada. Y eso es lo que me cues-
do: “Sí, sí, el dinero lo tiono. Nunca me pasó sentir nada ante la indefen-
REFRIGERACION sión ajena. Pero fue como si no lo hubiera visto,
Ayuda de Cartomancia Técnico Fernando Blengio tengo, pero sabe lo que seguí caminando como si esa imagen estuviera
parejas Buzios Reparación de pasa, cumple quince pintada en ese lugar. Estoy seguro que él me re-
Negocios Videncia Lavarropas años mi hija, y… algo conoció. ¿Qué habrá sentido? Nunca lo sabré.
Trabajo Heladeras - Freezer tengo que hacerle”. Por
Salud Vitrinas supuesto que ni yo, ni Pero… ¿Y la hija? Esa tan querida hija por la
Aire acondicionado mi hermano, ni nadie,
De lunes a viernes cobró jamás esa deuda
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de 00:00 a 02:00 núa. Muchos años des-
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