Page 28 - Abril 2018
P. 28

23 Años informando                                     LA PRENSA DE LA ZONA OESTE                                                      ABRIL
          28                                                                                                                                      2018


           AL RESCATE DE LA MEMORIA



          El que se fue a la guerra










              n nuestro Rescate de la Memoria                                                                       recibe el aviso con la fecha de embar-
          Eles traemos historias, recuerdos, vi-                                                                    que. Tal vez su exultante patriotismo no
          vencias de décadas pasadas que tratan                                                                     le permitió plantearse la posibilidad de
          de ilustrar la obra del tiempo.                                                                           la muerte o de la invalidez o, sencilla-
             Se recrea una época y,  en la inevi-                                                                   mente, de los sufrimientos a los que se
          table comparación con el hoy, surge el                                                                    expondría. El hecho era ir. Había que
          contraste que nos concientiza que el                                                                      cumplir, y así fue. Llegado a su país le
          reloj ha seguido girando. En ese marco                                                                    asignaron servir en el frente austríaco
          hemos presentado algunas historias de                                                                     (recordar que Italia se enfrentaba al, a
          familias  de inmigrantes  que, con  dife-                                                                 ultranza desmembrado, Imperio Austro
          rentes matices,  en general todas ellas                                                                   Húngaro).
          comienzan relatando la aventura de un                                                                        No  vamos  a  describir  aquí,  ahora,
          joven del viejo continente, que en el siglo                                                               todas  las  atrocidades  de  las  guerras;
          pasado, o antes  todavía, decide tentar                                                                   por más que se lean o se vean en pe-
          suerte en América y más precisamente                                                                      lículas sólo las conoce quien las sufrió
          en el Río de la Plata. Ya en nuestras tie-                                                                y vivió para contarlo. A su regreso poco
          rras, en general ayudado por personas                                                                     hablaba  de  ello.  Recordemos  que  era
          que le precedieron, trabaja  y  trabaja,                                                                  la  guerra  de  trincheras.  Hambre,  sed,
          construyendo poco a poco su vivienda y                                                                    frío, lluvia, barro, pestes y muertes le
          su familia,  logrando  en el  ocaso  de  su                                                               van dando al ser humano una especie
          vida cumplir el sueño de su juventud.                                                                     de  coraza  autodefensiva  que  ayuda
             Hoy la historia sería similar salvo por                                                                a que nada le asombre y que nada le
          un detalle que marcó la diferencia, y es                                                                  duela. Sólo trata de vivir un día más, a
          que nuestro protagonista,  luego  de su                                                                   veces un instante más. Ver destrozados
          inicial  viaje  a  “la América”  se  vuelve  a                                                            a compañeros con los cuales hace ins-
          la madre patria. ¿Es que se arrepintió?                                                                   tantes hablaba, beber de hilos de agua
          ¿Es que lo trataron mal? ¿Es que extra-                                                                   teñidos y con gusto a sangre, o beber lo
          ñaba  a  familiares  y  terruño?  No.  Nada                                                               que se depositó en la marca de la huella
          de eso. Es que su patria había entrado                                                                    de una mula (esto contado por el abuelo
          en guerra (1914) y este muchacho sintió                                                                   de nuestro querido amigo Gerardo Fal-
          el clamor de su madre tierra y regresó a                                                                  co). Buscar calor en el vientre abierto de
          defenderla.                                                                                               caballos muertos, y todo en el más dolo-
             Decía Gardel: “Y al grito de guerra los   Alfonso Becchino junto a sus dos hermanos muertos en la guerra.  roso desamparo, despertando sin saber
          hombres se matan cubriendo de sangre                                                                      si se estaba “vivo o muerto”.  A pesar de
          los campos de Francia” Nada más cier-                                                                     la coraza, huellas quedan.
          to.  Desde siempre el hombre guerreó y mató en  ahora  por  el  pie  del  extranjero. A  los  dieciocho   Terminado  el  conflicto,  nuestro  vecino  se  da
          nombre de la paz y la justicia (Las propias, natu-  años, deja la paz y la seguridad que gozaba en  cuenta que es nuevamente pobre (no tiene nada)
          ralmente. Siempre fue y es así)                 nuestro oeste montevideano, para ir a vivir los ho-  y, por otra parte, también  se da cuenta que  es
             Perfectamente podía quedarse aquí, en nues-  rrores de la guerra en el firme convencimiento de  inmensamente rico (¡está vivo, tiene una vida!). Y
          tro Rincón del Cerro labrando los nuevos surcos  defender su patria nativa.                     es con esa vida que decide volver al sitio elegido
          y  vigilando  sus  animales.  Pero  en  el  pecho  de   Contra  la  opinión  de  sus  paisanos:  “¡estás  para seguir construyendo el sueño dorado en la
          aquel muchacho, inflamado de patriotismo, bullía  loco!”, concurre a la embajada de su país (Italia)  tierra prometida.
          el llamado de la tierra que le vio nacer, mancillada  y se anota para el retorno. En menos de un mes   te y cinco años, llevó a que este muchacho que
                                                                                                             Todo lo vivido entre sus diez y ocho y vein-
           NEMAR                                           Especialistas                                  además perdió allí a sus dos hermanos varones,
                                                                                                          que se transformara en un prócer de la paz y del
                                                                                                          trabajo, sobre todo del trabajo entre las plantas,
                                                                                                          cuidándolas, amándolas, sean frutales, hortalizas
               AÑOS DE                                                                                    o para forraje, porque veía él en cada brote, en
                                                                                                          cada flor, en cada fruto el nacimiento de nueva
                                                                                                          vida como si con ello quisiera borrar o compensar
            EXPERIENCIA                                                                                   toda la muerte que vio y no pudo evitar.
                                                                                                             Pero ese hombre que llegó a la ancianidad tuvo,
                AVALAN                                       Mecánica en general                          después de aquella gesta, un plus que le acompa-
                                                                                                          ñó hasta el último suspiro y aún después, pues tras-
               NUESTRO                                                                   Test de          cendió en el orgullo de sus hijos. Que tal como nos
                                                                                                          cuenta: “¡Él  cumplió, ese fue nuestro padre!”
               TRABAJO                                                               Diagnóstico          Becchino Moraglio. Desde 1920 vivió entre noso-
                                                                                                             Así transcurrió la vida de don Alfonso Ernesto

                  Reparaciones,                                                          Bosch            tros, fue uno más entre muchos. Repetía en nues-
                                                                                                          tra tierra la historia del inmigrante que construyó
             repuestos y ventas                                                       El Zorzal           su familia, siendo su obra ejemplo de honestidad y
                   de bicicletas                                                                          trabajo. Hoy todo ha pasado, quedan  sus descen-
                                                                                                          dientes atesorando lo más valioso que un ser hu-
                                                                                          9440            mano puede dejar: el amor por su tierra y por ellos.
                     CREDIT OS                                                    Tel: 2312 03 35
             Camino Las Chimeneas 6156 frente                                         099 314 984            Algunos datos:
            a la cancha Chimenea Tel: 2312 25 30                                                             Nació el 11 junio 1895 en la región del Piamon-





      LA PRENSA.indd   28                                                                                                                         22/4/2018   19:34:06
   23   24   25   26   27   28   29   30   31   32