La Historia es una Ciencia viva, se nutre del pasado, se actualiza a través de las Ciencias Auxiliares de la Historia y fundamentalmente del Revisionismo Histórico. El tema que nos convoca hoy es sumamente interesante…. Charles Darwin fue un naturalista inglés, reconocido por ser el científico más influyente y primero, en defender la idea de la evolución biológica a través de la selección natural, y así lo expone en su obra: “El origen de las especies” (1859) con numerosos ejemplos extraídos de la observación de la naturaleza.
Con el correr del tiempo sus estudios e ideas han sido defendidas y en otros casos censuradas a lo largo de la Historia.
Sin embargo debemos ser justos y honestos… cien años antes de que Darwin publicara su libro “El origen de las especies”, un francés, aristócrata, el Conde de Buffon había llegado a las mismas conclusiones que Darwin, pero repito 100 años antes.
El Conde de Buffon nació el 7 de setiembre de 1707 en Montbard, Francia y falleció el 16 de abril de 1788, en París.
Nos podemos preguntar por qué los estudios de Buffon, no fueron expuestos públicamente a la comunidad científica en su momento. Esta respuesta la dan varios Historiadores; afirman que Buffon sabía que no era el momento adecuado para divulgar esa información frente a una Iglesia Católica intransigente, poderosa y dominante. Si Buffon hubiera defendido públicamente sus investigaciones y estudios se hubiera transformado en un Hereje.
Definitivamente el Conde Buffon fue un hombre adelantado a su época… estudió temas como el Cambio Climático y más aún, sus observaciones lo llevaron a intuir la existencia del ADN en el cual se encuentran las instrucciones genéticas de los seres vivos. Fue respetuoso y prudente, aún así fue perseguido y amenazado por la Iglesia obligándolo a renegar de sus afirmaciones.
Dijo Buffon: “ES MEJOR SER RECATADO QUE SER AHORCADO”.
Hechas estas apreciaciones cumplo con presentar objetivamente a un personaje muchas veces injustamente olvidado… Georges-Louis Leclerc, Conde de Buffon.