En junio 2003 los obreros detuvieron las obras y ocuparon el puente ante el envío al seguro de paro de 70 trabajadores, la amenaza de despidos y la inestabilidad laboral, originada por la ruptura del contrato existente entre la empresa Consorcio BMT y la empresa URSSA.
Los trabajadores al ser entrevistados por LA PRENSA denunciaron las irregularidades y la falta de apoyo del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social para mediar en el conflicto. El tema fue elevado al parlamento.